Tijuana es ya un laboratorio vivo con llanteros, mecánicos, yonkeros, carroceros y venta de autos usados: José Carmelo Zavala
El nombre del juego es hacer políticamente viable lo técnicamente indispensable: Carlos Gadsden Carrasco
Tijuana, B. C., a 21 de Diciembre de 2025.- El país acaba de estrenar una Ley General de Economía Circular, lo que sigue ahora es implementarla, ello requiere la participación de todos los actores sociales y sectores, sentarnos todos a la mesa para armonizar esfuerzos, conceptos, regulaciones y dotarla de confiabilidad.
Así lo recalcó en entrevista el ingeniero José Carmelo Zavala Álvarez, director del Centro de Innovación y Gestión Ambiental México (CIGAMX), recordando que, por ejemplo, en Tijuana el comercio de segunda mano propicia una economía circular y es un servicio ambiental, por lo que debe ser apreciado y facilitado por los gobiernos.
“Tijuana es un ejemplo de frontera caminando hacia la sustentabilidad, un laboratorio vivo de economía circular con llanteros, mecánicos, yonkeros, carroceros y venta de autos usados, pero este modelo circular debe expandirse a todos los sectores, a cada inversión del gobierno o las empresas y en la conducta del ciudadano”, afirmó.
La economía circular, dijo, promueve la producción de bienes en forma sostenible, reduciendo el consumo, el uso de energía y los desperdicios, pues los recursos se convierten en productos, los productos en residuos y los residuos en recursos, dejando atrás un modelo de economía lineal y cambiando patrones de consumo.
Antes de pensar en reciclar los materiales, agregó, primero hay que ampliar el ciclo de vida del producto, con un segundo uso que acepta el producto tal cual, porque a veces solo tiene un daño estético y requiere una reparación pequeña o pintura, luego está la recuperación de piezas o partes útiles, como ocurre en los yonkes.
La economía circular, aclaró José Carmelo Zavala, puede ser una trampa si se cree que solo sirve para saber qué hacer con el gran inventario de residuos que hay en la ciudad, eso implicaría mantener el mismo patrón de consumo y producción, que son las causas del problema, así que las personas también deben ser parte del cambio.
“La economía circular es una herramienta para el desarrollo sustentable, algunos hacemos más énfasis en el diseño de los productos, pensando en el post consumo, otros en ampliar el ciclo de vida de los productos y otros hacen más énfasis en el reciclaje, en recuperar materiales para hacer nuevos productos”, mencionó.
La entrevista se dio tras el Seminario Permanente para el Desarrollo Sustentable, donde el doctor Carlos Humberto Gadsden Carrasco, presidente de la Fundación Internacional para el Desarrollo de Gobiernos Locales, resumió el Primer Informe del Acuerdo Nacional de Municipios por la Economía Circular y la Confiabilidad.
“Debemos implementar la economía circular desde lo local, construirla, como nos invita el doctor Carlos Gadsden, en dos rieles de una sola vía: uno de economía circular y otro de confiabilidad institucional; esto nos ayuda a caminar no con ingenuidad, pero sí con algo de optimismo, frente al reto que tenemos”, finalizó.
En la sesión del Seminario, el 17 de diciembre, Gadsden Carrasco expuso los principales avances tras cuatro meses de la firma del Acuerdo Nacional, destacando la participación de 23 municipios, observatorios ciudadanos, organizaciones civiles y actores del sector productivo en un modelo de gobernanza colaborativa.
Dijo que este acuerdo, impulsado por la Secretaría de Economía, integra dos ejes: la economía circular, como herramienta para transitar de modelos lineales a modelos sostenibles y, dos, la confiabilidad institucional, basada en la Norma ISO 18091, que da continuidad, certeza y resultados medibles a las políticas públicas locales.
Explicó que a través de mecanismos como círculos de confiabilidad, observatorios ciudadanos, secretarías técnicas locales y el uso de inteligencia artificial aplicada a la gobernanza municipal (CONFÍA), el acuerdo posiciona a los municipios como laboratorios territoriales de sostenibilidad, con impacto nacional e internacional.
Gadsden Carrasco recalcó que ningún gobierno tiene un presupuesto que alcance para poner a un barrendero detrás de cada ciudadano ni tampoco un policía, un maestro o un médico, lo que significa que los ciudadanos se convierten en actores, en agentes de cambio que tienen responsabilidades que asumir.
“La sociedad tiene que hacer muchas cosas y el gobierno local solo hará aquellas cosas que no puedan hacer los ciudadanos solos; esta dimensión de competencias e incumbencias nos habla de un escenario muy distinto en materia de gobernanza; no hay manera de lograr una economía circular sin la participación de todos”, opinó.
Esto nos lleva, agregó, a un escenario de gobernanza, no es nada más un asunto de gobernabilidad, la gobernabilidad tiene muy poco control si no está envuelta, como un lápiz, la gobernabilidad es el carboncillo que está dentro del lápiz, la gobernanza es la madera que cubre el carboncillo, porque la gobernabilidad se rompe muy fácil.
No hay, dijo, gobernabilidad posible nada más por el control, requiere una cobertura de legitimidad y respaldo social, de cultura social que rodea al carboncillo y permita la gobernanza, es tener una partitura, no sólo hará posible escribir la historia, sino música, porque requerimos de los distintos actores, con diferentes instrumentos y posibilidades.
Afirmó que el Acuerdo Nacional de municipios fortalece la acción local frente a los retos ambientales, sociales y económicos actuales, con un principio guía: “el nombre del juego es hacer políticamente viable lo técnicamente indispensable”, por lo que consideró que esta iniciativa es una oportunidad de hacer lo políticamente viable.
En el Seminario, la ingeniera Jessica Castañeda Castillo, asesora del CIGAMX, destacó la importancia y el papel estratégico de los gobiernos municipales en la implementación de la economía circular, que implica dejar atrás los modelos de consumo lineales y transitar a modelos circulares.
“Los gobiernos locales son la primera base del gobierno, la administración que está en contacto con la ciudadanía y responsables de los servicios claves, como el manejo de residuos, el agua, el ordenamiento territorial y el desarrollo urbano, por eso es vital el papel de los municipios en la economía circular”, opinó.
El maestro Luis Gerardo Domínguez, subdirector del CIGAMX, dijo que la economía circular cobra especial relevancia en municipios, ya que enfrenta presiones ambientales crecientes, como la generación acelerada de residuos, las limitaciones de infraestructura, un estrés hídrico constante y una expansión urbana desordenada.
“En estados como Baja California, que tienen municipios con dinámicas industriales, comerciales y turísticas, avanzar hacia modelos circulares implica mejorar la gestión integral de los residuos, fomentar mercados de reciclaje, impulsar compras públicas sostenibles y fortalecer la planeación urbana con enfoque ambiental”, afirmó.






